
Ayer, domingo, Boca empató a 1 en Mendoza contra Godoy Cruz. Y gol visitante lo hizo... si: Palermo. Paradojicamente, fue él el que tuvo que salvar al club de que el agua no le llegara al cuello.
Yo no soy bostero, pero si hay un jugador a quien respeto (y mucho) es a Palermo. Y creo que la mayoría de hinchas de fútbol también lo respeta. Hay jugadores de paso, hay históricos, hay goleadores, hay grandes profesionales, hay quienes juegan para la hinchada y hay "Palermos". Me parece que los dirigentes de Boca la están pifiando feo si se quieren cargar al Titán. Ojalá que Martín siga como hasta ahora y (¿quién te dice?) nos regale un Mundial...
Mientras tanto, en Europa, Madeira sufre los estragos de un temporal y su hijo pródigo, Cristiano Ronaldo, hace unos de sus mejores partidos en el club blanco. Extrañas coincidencias de delanteros.